El crucero que nunca lo fue
No todo es tan bonito como se ve en estas publicaciones. Nuestra experiencia hubiese sido muy buena si no hubiera sido porque surgieron problemas y ahí es donde se ven las diferencias entre unas empresas y otras.
Me explico, nosotros contratamos en Viajes El Corte Inglés un crucero fluvial por el Danubio para celebrar un acontecimiento familiar (con un coste nada despreciable de cerca de 5000 euros) y todo empezó muy bien en Budapest. La cosa se empezó a estropear el segundo día al llegar a Bratislava. Ese día estaba empezando a llegar la borrasca Boris a Centroeuropa y realizamos la visita a pie guiada por la ciudad con mucha lluvia, frio y ráfagas de viento de cerca de 80 kms/hora, pero a pesar de eso la guía propuso realizar la visita. La mitad del pasaje prefirió quedarse en el barco y el resto que hicimos la visita terminados empapados hasta los huesos.
Lo peor vino en Viena al día siguiente, ya que la borrasca estaba llegando a su punto álgido. El barco lo tuvieron que atracar en un punto distinto al inicialmente previsto ya que el Danubio había subido muchísimo de caudal, desbordándose por una zona bastante extensa de Austria y declarando el gobierno ZONA CATASTRÓFICA.
En este momento, lo lógico hubiera sido cancelar el crucero y devolvernos a cada uno a nuestro lugar de origen, en lugar de mantenernos alojados en el barco en un río a punto de desbordarse. Fue una temeridad, pero nadie hizo nada, ni la naviera, ni Panavisión, ni Viajes el Corte Inglés. En la zona se produjeron fallecimientos debido a las inundaciones.
A partir de ese momento el crucero se convirtió en un hotel flotante en Viena, de mucho más de 5 estrellas si tenemos en cuenta el precio que pagamos por la estancia, ya que ni la naviera ni Panavisión ofrecieron un programa alternativo a lo programado, salvo ver películas y documentales o juegos en la cafetería. Tampoco nos podían ofrecer seguir el crucero en autobús ya que las carreteras eran peligrosas debido a las intensas lluvias, según nos dijeron.
La guía lo único que hizo fue ir dándonos la información gota a gota, pensando que podríamos volver a navegar, cuando, por el volumen de lluvias acumulado, se sabía que no nos íbamos a mover de allí, pero así evitaba una rebelión a bordo. Nos advertía que podíamos abandonar el barco para ver la ciudad (tampoco apetecía mucho por la cantidad de lluvia y frio que hacía), pero bajo nuestra responsabilidad.
Para colmo, el último día nos tuvieron toda la noche viajando en autobús para llegar hasta Munich para coger los vuelos inicialmente contratados. Qué casualidad que ese día ya se podía viajar por carretera.
Les estamos reclamando a Panavisión de todas las formas posibles, pero ustedes responden que el programa se cumplió, por lo menos en las alternativas que ofrecieron, pero eso NO es verdad.
Seguiremos reclamando, aunque tengamos que llegar a los tribunales, ya que nos sentimos totalmente engañados y además fueron negligentes, poniendo nuestras vidas en peligro.
No descartamos hacer otro crucero fluvial, pero por supuesto que no contrataremos nunca más ni con Viajes el Corte Inglés (con quien contratamos y que no ha movido un dedo para defender nuestros intereses), ni con Panavisión ni con la naviera Amadeus.
11 September 2024
Unprompted review